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Andrea Zittel
sacado del Diario 01: Andrea Zittel publicado por Gabrius Spa, Milan, Italy, 2002
Sistemas de vida
“Cuando escribo las notas publicitarias que acompañan mi obra pienso que realmente el producto contiene algún tipo de perfección potencial…pienso que la mejor forma de entender esto es pensando en la diferencia entre la creencia y el conocimiento. Siempre me intereso la manera en que la gente puede creer en algo aunque su parte más racional les diga que no es cierto. Uno de los motivos por los que estoy fascinada con la modernidad es porque fue la última gran era de fe… la gente creía realmente. La fe parece ser un rasgo natural del ser humano, y aunque no me gusta parecer demasiado ingenua de vez en cuando me gusta disfrutar de un acto de creencia”
“Generalmente estas piezas fueron creadas para una situación específica donde yo creía que funcionaban perfectamente. Pero hay que entender que todos mis proyectos son experimentos más que productos. Cada escenario se compone tanto de un prototipo físico y un conjunto de creencias y de valores que permiten que el modelo funcione”
“Nunca pienso que mis escenarios son tristes. Por lo general me parecen muy lúdicas, cosas que pensaba cuando era niña, pero no se me permitía probar.”
“Una de las cosas que me pregunto últimamente es cómo se puede vivir una vida -liberada-? o si esto es posible? Mi idea actual de vida liberada es deslizarse por las grietas de los grandes sistemas autoritarios”
Acta. Tratado secreto sobre lo intangible
Traducción de Jérémy Rubenstein. Texto original de Florent Latrive para Le Monde Diplomatique
Los entrevistados, participantes a las negociaciones del acta, por el autor, o no quieren contestar “porque hay acuerdo de no-divulgación de información”, o lo hacen bajo extremo anonimato. Estamos en el mundo muy secreto de las negociaciones del tratado internacional sobre productos farmacéuticos y culturales.
Ya van tres años que las negociaciones se están llevando a cabo, fuera de todo organismo oficial (la OMC parece aun demasiada “democrática” y transparente). El tratado abarcara la libertad de expresión, la salud, la vigilancia en internet y la organización del comercio mundial.
Oficialmente, el texto apunta a la lucha contra los productos falsificados. Eso implica mas control en las fronteras, con el riesgo de “hacer difícil el transito internacional de medicamentos genéricos” según Alexandra Heumber de Médicos Sin Fronteras. También podría transformar los intermediarios técnicos de Internet (proveedor de acceso )en policía del derecho de autor, cerrando el acceso a los internautas fuera de todo control judicial. (…)
Dominio Público vs Licencias
David de Ugarte viene promoviendo desde “Correo de las Indias” librear las creaciones al “Dominio Público” en oposición al sistema de licencias de Copyright y tambien las de Copyleft del tipo Creative Commons.
Copio el texto desde la pagina del correo de las indias, un nombre discutible para los que las habitamos.
Para los críticos con el régimen actual de la mal llamada propiedad intelectual, Creative Commons no ha resultado sino una decepción:
Que el 70% de los usos sea No-Comercial implica de facto que la info no está disponible para crear productos derivados para la mayoría de las personas: preguntémonos qué le ocurriría al DJ si tuviese que pagar por reutilizar canciones que otros ya ha rentabilizado al crearlas, o qué si el abogado tuviese que hacerlo por usar la legislación para realizar sus informes, o qué sería del programador si tuviese que pagar por reutilizar en sus desarrollos código de otros. Lo más probable es que no pudiesen hacer su trabajo. Al menos de forma legal, claro.
La cuestión es que Creative Commons nunca se planteó cuestionar el monopolio legal de los autores ni ejerció crítica alguna a su pretendida función como incentivo para la creación, hoy innecesaria cuando no contraproducente.
Creative Commons es un sistema de licencias que facilita al autor la oportunidad de compartir algunos privilegios otorgados por el monopolio manteniendo una reserva sobre algunos otros (some rights reserved). El resultado es inevitablemente un refuerzo del sistema bajo la ilusión de una liberalización. Aunque de hecho, el uso libre de las creaciones e invenciones se haga más difícil que nunca por la misma heterogeneidad de los grados en los que una u otra obra se acoge al monopolio.
Como comentaba F. Puga:
Si para usar el trabajo de alguien tengo que preguntar a un abogado que es lo que me permite o no la licencia estamos en lo de siempre.
Incorporar ocho años después un equivalente rebranded del Dominio Público realmente no hace a Creative Commons más útil frente a los efectos nocivos del actual régimen de Propiedad intelectual… si es que alguna vez generó algo más que estética y confusión.
Un régimen de privilegios legales nunca podrá cambiarse desde un sistema de licencias por muy detalladas que sean estas. Sería como pensar que un graduado voluntario en las formas de trato a los esclavos podría acabar con la esclavitud, cuando sólo la reforma legal puede .
Es más, como demuestran las cifras de CC, ni siquiera sirve para impulsar ese procomún libre que necesitamos en todos los campos para ganar fuerza y paliar los efectos de una legislación contraproducente.
CC ha conseguido ser una marca cool, generar la ilusión de un procomún que en más del 70% de los casos ni siquiera lo es, convirtiendo al otro 30% que hace una devolución real en mera comparsa, en hoja de parra de un movimiento que pretende suplantar el cuestionamiento del monopolio con una opción individual engañosa.
Ocho años después, para cualquiera que confiara en que CC podría suponer un desgaste para el régimen de propiedad intelectual, Creative Commons sólo puede resultar en fracaso y decepción.
El movimiento devolucionista no tiene fundaciones, estructuras… ni siquiera una web oficial. Pero no es de extrañar que cada vez, en la red, más páginas acaben con la expresión: hace devolución expresa de ellas al Dominio Público.
Para los críticos con el régimen actual de la mal llamada propiedad intelectual, Creative Commons no ha resultado sino una decepción:
Que el 70% de los usos sea No-Comercial implica de facto que la info no está disponible para crear productos derivados para la mayoría de las personas: preguntémonos qué le ocurriría al DJ si tuviese que pagar por reutilizar canciones que otros ya ha rentabilizado al crearlas, o qué si el abogado tuviese que hacerlo por usar la legislación para realizar sus informes, o qué sería del programador si tuviese que pagar por reutilizar en sus desarrollos código de otros. Lo más probable es que no pudiesen hacer su trabajo. Al menos de forma legal, claro.
La cuestión es que Creative Commons nunca se planteó cuestionar el monopolio legal de los autores ni ejerció crítica alguna a su pretendida función como incentivo para la creación, hoy innecesaria cuando no contraproducente.
Creative Commons es un sistema de licencias que facilita al autor la oportunidad de compartir algunos privilegios otorgados por el monopolio manteniendo una reserva sobre algunos otros (some rights reserved). El resultado es inevitablemente un refuerzo del sistema bajo la ilusión de una liberalización. Aunque de hecho, el uso libre de las creaciones e invenciones se haga más difícil que nunca por la misma heterogeneidad de los grados en los que una u otra obra se acoge al monopolio.
Como comentaba F. Puga:
Si para usar el trabajo de alguien tengo que preguntar a un abogado que es lo que me permite o no la licencia estamos en lo de siempre.
Incorporar ocho años después un equivalente rebranded del Dominio Público realmente no hace a Creative Commons más útil frente a los efectos nocivos del actual régimen de Propiedad intelectual… si es que alguna vez generó algo más que estética y confusión.
Un régimen de privilegios legales nunca podrá cambiarse desde un sistema de licencias por muy detalladas que sean estas. Sería como pensar que un graduado voluntario en las formas de trato a los esclavos podría acabar con la esclavitud, cuando sólo la reforma legal puede .
Es más, como demuestran las cifras de CC, ni siquiera sirve para impulsar ese procomún libre que necesitamos en todos los campos para ganar fuerza y paliar los efectos de una legislación contraproducente.
CC ha conseguido ser una marca cool, generar la ilusión de un procomún que en más del 70% de los casos ni siquiera lo es, convirtiendo al otro 30% que hace una devolución real en mera comparsa, en hoja de parra de un movimiento que pretende suplantar el cuestionamiento del monopolio con una opción individual engañosa.
Ocho años después, para cualquiera que confiara en que CC podría suponer un desgaste para el régimen de propiedad intelectual, sólo puede resultar en fracaso y decepción.
El movimiento devolucionista no tiene fundaciones, estructuras… ni siquiera una web oficial. Pero no es de extrañar que cada vez, en la red, más páginas acaben con la expresión: hace devolución expresa de ellas al Dominio Público.
Sistema de Licencias Alternativas – Copyfarleft
Algunas cuestiones y debate sobre las licencias copyleft.
Cómo pueden los artistas ganarse la vida en el régimen de derechos de autor existente? se pregunta Dmytri Kleiner. La respuesta es: Copyfarleft?.
Como copyleft no permite la extracción de la renta por el derecho a copia, y lo que los dueños de la propiedad quieren no es algo que vaya a desafiar al régimen de propiedad, sino más bien de crear más categorías y subcategorías para que las prácticas como compartir archivos y los remixes; puede coexistir con la régimen de propiedad. En otras palabras, copyjustright. Una versión más flexible del derecho de autor que pueda adaptarse a los usos modernos, pero aún en última instancia, incorporar y proteger a la lógica de control. El ejemplo más destacado de esto es la denominada Creative Commons y es el exponente de “derecho justo” de licencias. “Algunos derechos reservados”, el lema del sitio lo dice todo.
El sistema de control privado de los medios de publicación, distribución, promoción y los medios de producción asegura que los artistas y todos los otros trabajadores creativos pueden ganar más que su subsistencia. Esto hace evidente que “algunos derechos reservados” no es para los creadores de la música, videos y otros trabajos creativos. De los algunos derechos reservados”, el principal es el derecho de los creadores de transferir la propiedad de estas obras a la clase propietaria. Cuando alguna vez la clase propietaria encuentran allí los intereses para tomar posesión, y, por supuesto, siempre y cuando sea en los términos dictados por la clase propietaria.
Para que el copyleft se convierta en potencial revolucionario debe ser Copyfarleft. Se debe insistir a los trabajadores a tomar propiedad de los medios de producción.
Con el fin de hacer esto de una licencia no puede tener un único conjunto de condiciones para todos los usuarios, sino que debe tener normas diferentes para diferentes clases. En concreto un conjunto de normas para los que están trabajando en el contexto de la propiedad y el patrimonio común de los medios de producción, y otro para los que empleen a la propiedad privada y el trabajo asalariado en la producción.
Una licencia copyfarleft debería permitir a los productores compartir libremente y mantener el valor de su producto de trabajo, en otras palabras, debe ser posible para los trabajadores para hacer dinero mediante la aplicación de su propio trabajo a la propiedad común, pero imposible para los dueños de la propiedad privada a ganar dinero mediante el trabajo asalariado.
Así, bajo una licencia de un trabajador copyfarleft cooperativa propiedad de la impresión puede ser gratuita para reproducir, distribuir y modificar las acciones comunes de lo que quieran, pero a una empresa editorial de propiedad privada se le impida el libre acceso.
Una licencia copyfarleft debe permitir la creación de bienes comunes basados en el uso comercial mientras que niega la posibilidad de obtener ganancias mediante la explotación del trabajo asalariado.
Traducción parcial del texto de Dmytri Kleiner
SITUACIÓN Y PROYECTO. Redes sociales de producción.
Club del Dibujo – Club de Fun – Red Panal – Not Made In China
Mesa de trabajo coordinada por NMiC en el Auditorio de la Universidad de Palermo.
El pensamiento de I. Lewkowicz constituye un marco, un medio que posibilita una nueva condición ontológica para el tipo de proyectos que estamos presentando (red panal, club de fun, club del dibujo, NMiC). Sus conceptos buscan una forma de pensar y de habitar las condiciones actuales – desfondamiento del Estado-nación, soberanía de la fluidez – se propone indagar cual es la naturaleza de las situaciones subjetivantes, o sea aquellas que nos constituyen como sujetos.
Estos párafos están compuesto principalmente de extractos de textos ofrecidos en la web del estudio lwz.
Agotamiento del Estado Nación, era de la Fluidez.
Tomamos entonces como punto de partida la hipótesis del agotamiento de los Estados Nacionales en tanto pan-institución dadora de sentido. El agotamiento de esta lógica social deja paso a otra lógica devenida en dominante, la del Mercado.
Si la operatoria desarollada por el Estado Nación era la articulación simbólica (da sentido al conjunto de las situaciones), la del Mercado es la conexión real, o sea la dinámica que conecta y desconecta lugares, mercancías, información, tecnología, sin que esa conexión asegure a priori un sentido.
De misma manera, el objeto de dominación del Estado Nación es la conciencia de los individuos a través del disciplinamiento proporcionado por las instituciones de encierro (escuela, carcel, familia, empresa, etc…). A su vez la forma de dominación del Mercado es a través de la multiplicación de los actos de consumo.
El pasaje del Estado al mercado altera radicalmente las estrategias de subjetivación. Bajo las nuevas condiciones, la estrategia de subjetivación ya no es romper con el sentido determinado por el Estado, sino como construir a partir de los fragmentos creados por el mercado una situación habitable.
En la solidez el movimiento produce subjetivación porque opera sobre la estructura alienante que condiciona al sujeto. Cuando el mundo es fluido, el movimiento es un dato, entonces, la operación subjetiva ya no se dirige a introducir movimiento sino a cohesionar, a articular, a armar un encuentro. En el pasaje de la solidez a la fluidez, las operaciones de subjetivación son de cohesión y no de trasgresión.
